HILOS TENSORES

Hilos tensores

La técnica de los hilos tensores (también conocida como “hilos mágicos”) es un método muy demandado para el rejuvenecimiento facial. De origen japonés, esta técnica se utiliza para corregir la flacidez de la piel, estimulando el colágeno mediante la colocación del hilo. Es un método muy sencillo con resultados progresivos que empiezan a percibirse a partir de la sesión y continúan mejorando durante las siguientes semanas.

Conocido como el “lifting no quirúrgico”, la forma de trabajar es introduciendo una aguja guía en la dermis, que permite ir insertando los hilos. No resulta doloroso (solo un poco molesto) y no deja ninguna marca ni señal. Los hilos no se pueden percibir ni a la vista ni al tacto, por lo que los resultados son muy naturales.  Practicamente no existen casos de alregia ni intolerancia a los hilos tensores. La sesión suele durar unos 45 minutos.

Será el doctor el que decida qué hilos son los más adecuados, según el diagnóstico que realice. Los hilos que se utilizan son reabsorbibles por el cuerpo (a diferencia de los hilos de oro o hilos rusos) por lo que son muy seguros. De hecho, es un material usado desde hace mucho tiempo como sutura cardíaca. Una vez que los hilos han sido reabsorbidos por el cuerpo, su efecto dura entre 8 y 16 meses. La sesión suele durar unos 45 minutos. Una vez realizada, que solo conlleva un poquito de crema anestésica, el paciente puede retomar su vida normal.